Con la bandera «No somos una banda, somos un mensaje» lanzan el trabajo cargado de anarquía, rabia y caos como forma de desahogo ante la sociedad distópica actual.
Políticamente incorrectos, directos y con contenidos que pueden ofender a muchos, este trabajo busca en esencia, denunciar el suplicio que significa vivir en Latinoamérica, sobre todo en un país como Colombia en donde la violencia, la corrupción, la falta de educación y posibilidad de una vida digna afectan a casi toda la población, haciendo de este un trabajo con alto contenido político y de análisis crítico de la cotidianidad tan difícil para muchos, los temas abordan diferentes situaciones como la deshonestidad en las escenas culturales, la corrupción policial, el abuso de poder, la frustración al no poder cambiar las cosas sin otro campo de acción que la violencia e incluso el amor que es retratado como una adicción.

La ciudad de hierro y el eterno suplicio de esta sociedad demente by Repxblica de Cxervos.
En cuanto a la forma del sonido se rescatan varios esquemas clásicos de bandas que han sido influencias directas en las composiciones, por ejemplo «Tombito» es modelado al estilo de Rob Zombie, «Honra/Deshora es Motorhead, Manifesto es Molotov y así sucesivamente, sin embargo, el sonido de cuervos es único, usted escucha y sabe quién está sonando, es el lenguaje universal del rock es sus formas más puras, pero con contenidos locales lo cual lo hace rock colombiano.
La Ciudad de Hierro y el Eterno Suplicio de esta Sociedad Demente es un compilado de mensajes, de distorsión, que espera convertirse en una pieza invaluable dentro del rock.



















