La escena alternativa en México sigue evolucionando a pasos acelerados, y uno de los proyectos que mejor encarna esta transformación es Malcriada. El dúo formado por Mathilde Sobrino y Pepe Pecas ha anunciado su primer show en solitario en el Pabellón Oeste, programado para el próximo 21 de noviembre, con preventa Banamex el 15 de abril a las 11:00 horas.
Lejos de tratarse de un concierto convencional, la presentación promete convertirse en una experiencia inmersiva donde el sonido, la estética digital y la cultura de internet convergen en un mismo espacio. Malcriada no solo propone música, sino un universo sensorial que bebe de corrientes como el darkwave, el techno y el witch house, envuelto en una identidad visual marcada por el dreamcore y el weirdcore.
El ascenso del proyecto responde directamente a su conexión con las nuevas generaciones. Con una audiencia que supera los 2 millones de seguidores en plataformas digitales, especialmente en TikTok e Instagram, el dúo ha logrado posicionarse como un fenómeno viral que entiende y domina los códigos culturales contemporáneos. Su crecimiento no es fortuito, sino el resultado de una propuesta que rompe con las estructuras tradicionales del pop y apuesta por la experimentación.
Canciones como “MOMENTO”, “A A A A” y “KEROSENO” funcionan como manifiestos sonoros de esta nueva ola. En ellas, Malcriada construye paisajes auditivos donde conviven texturas industriales, ritmos electrónicos y una sensibilidad pop distorsionada, generando piezas que desafían la escucha convencional y obligan al oyente a sumergirse en una narrativa no lineal.
Este show en el Pabellón Oeste representa un paso clave en la consolidación del proyecto dentro de la escena en vivo. Será la oportunidad de trasladar ese lenguaje digital a un entorno físico, donde la música se experimenta no solo con los oídos, sino con todos los sentidos.
La cita del 21 de noviembre se perfila como uno de los eventos más disruptivos del año en la capital. Una invitación abierta a quienes buscan algo más que un concierto: una inmersión total en el caos creativo que redefine los límites entre la electrónica, el punk y el arte digital.



















