Casi 35 años después de su realización, un pedazo irrepetible de la historia del rock estadounidense está a punto de cambiar de manos. El único concierto de Nirvana en México, celebrado el 17 de febrero de 1990 en el mítico foro Iguanas de Tijuana, será subastado en los próximos días por la casa Bonhams. Lo que hace especial a esta subasta no es solo su valor histórico, sino que incluye material audiovisual completamente inédito: las grabaciones maestras de la banda desde dos ángulos distintos, capturadas en cintas Sony Video 8 etiquetadas a mano, así como transferencias digitales, versiones editadas profesionalmente y fotografías extraídas del video.
Para los coleccionistas, esta es una oportunidad única: quien se adjudique las cintas no solo obtendrá los derechos comerciales del material, sino también el control sobre la difusión del audio y video, consolidando una pieza de memorabilia que refleja la intensidad y crudeza de los primeros años de Nirvana. El valor estimado de la subasta oscila entre 100 mil y 150 mil dólares, una cifra que refleja tanto la rareza del material como la trascendencia de la banda en la historia del rock.
El concierto en el foro Iguanas marcó un momento especial para la banda: Kurt Cobain en la guitarra y voz, Krist Novoselic en el bajo y Chad Channing en la batería ofrecieron un set de 13 canciones, incluyendo clásicos como Love Buzz, About a Girl y Blew. Cobain, fiel a su espíritu impredecible y explosivo, se lanzó al suelo en siete ocasiones y destruyó dos guitarras en pleno escenario, primero su Mustang rosa y luego una Gibson SG de los setenta, dejando una impresión imborrable en los asistentes.
Peter Tackaberry, uno de los camarógrafos que registró la histórica noche, recuerda con nostalgia cómo Cobain lo invitó personalmente a filmar el evento, a pesar de que su nombre no figuraba en la lista de invitados. “Kurt nos permitió estar ahí porque sabía que éramos fans y queríamos capturar la energía del concierto. Fue un gesto inesperado y completamente en línea con su personalidad”, contó Tackaberry. Las grabaciones, que permanecieron inéditas hasta ahora, ofrecen una ventana única a la interacción de la banda con su público y la intensidad de sus primeras presentaciones internacionales.
Pero la subasta no se limita a las grabaciones. Entre los lotes también se encuentra un cartel original del concierto, anotaciones a mano incluidas, un vinilo blanco de la primera edición de Bleach limitada a solo mil copias y otros artículos que permiten reconstruir la atmósfera de aquel momento histórico. Todo este material se ofrece bajo la subasta titulada Unplugged & Unforgettable: Music Auction, que concluirá el 24 de septiembre a las 12:00 horas, horario del Pacífico.
Este evento recuerda a los fans y coleccionistas que Nirvana no solo transformó la escena musical mundial con su álbum Nevermind en 1991, sino que también dejó un legado tangible en objetos y grabaciones que capturan la esencia de una banda que, a pesar de su corta trayectoria, definió el espíritu del grunge. Para México, la actuación en Tijuana sigue siendo un episodio emblemático: las tres presentaciones de la banda en el país nunca se repitieron, convirtiendo las cintas de Iguanas en un tesoro histórico que ahora podría cambiar de manos.
El interés en la subasta también refleja la vigencia de Nirvana en la cultura popular: coleccionistas, historiadores del rock y fanáticos del grunge ven en este material una oportunidad para reconectar con la energía de una banda que marcó una época, entendiendo cada ruptura de guitarra y cada caída al suelo como símbolos de autenticidad y rebeldía artística. Para quienes crecieron con Smells Like Teen Spirit o Come As You Are, estas grabaciones no son solo imágenes y sonido, son la posibilidad de revivir un momento único que pocos en México tuvieron la oportunidad de presenciar.
En suma, la subasta de Bonhams no es solo un evento comercial, sino un viaje al pasado que conecta generaciones. Entre cámaras, cintas, vinilos y carteles, se preserva la memoria de una noche que, aunque breve, se grabó para siempre en la historia del rock mexicano y mundial. Nirvana en Tijuana, a través de este material, promete seguir resonando, desafiando el paso del tiempo y consolidando su estatus de leyenda.



















