Jason Newsted, histórico bajista que formó parte de Metallica entre 1986 y 2001, compartió recientemente una anécdota poco conocida sobre los riesgos que enfrentaba la banda en sus giras de finales de los años 80. Durante una charla sobre la cultura de los conciertos, el músico recordó un momento tenso en una arena de Canadá donde la integridad física de los integrantes estuvo en juego debido a un espectador hostil.
Un escenario improvisado y una amenaza real
La situación ocurrió durante la era de giras intensivas de la banda, posiblemente promocionando álbumes como …And Justice for All. Debido a que el recinto no se vendió en su totalidad, la producción decidió reducir el espacio colocando cortinas, lo que acercó peligrosamente a los fanáticos de las gradas superiores a la tarima. Esta proximidad permitió que un individuo comenzara a lanzar dardos metálicos directamente hacia los músicos mientras interpretaban sus canciones.
Jason Newsted relató que, al principio, la banda no comprendía qué sucedía hasta que los objetos comenzaron a caer cerca de sus pies. El bajista notó cómo uno de los dardos estuvo a punto de impactar en el calzado de James Hetfield. La comunicación no verbal entre ambos fue inmediata: el peligro era real y la banda no estaba dispuesta a continuar bajo esas condiciones de inseguridad extrema para el grupo.
La reacción de James Hetfield ante el peligro
Ante la persistencia de los ataques, James Hetfield tomó la decisión de detener el concierto. Según Jason Newsted, esta fue una de las escasas ocasiones en las que Metallica se vio obligada a paralizar una presentación. El silencio se apoderó del recinto mientras el vocalista recogía uno de los dardos del suelo, lo mostraba al público y expresaba su indignación a través del micrófono, señalando directamente la falta de respeto y el peligro causado.
La respuesta del público fue tan contundente como la de la banda. Los asistentes, al notar de dónde provenían los proyectiles, señalaron al responsable con linternas y láseres. En un acto de justicia propia, otros fans se abalanzaron sobre el agresor antes de que las autoridades locales intervinieran para expulsarlo del recinto. Jason Newsted destacó este comportamiento como una muestra de cómo los seguidores del metal se cuidan entre sí.
El legado de Metallica en el escenario
Esta anécdota sirve como recordatorio de los desafíos que enfrentaban bandas como Metallica en los años 80, una época donde la seguridad en los conciertos era mucho menos estricta que en la actualidad. A lo largo de su carrera, que inició en 1981 en Los Ángeles con Hetfield y Lars Ulrich, la banda ha superado innumerables obstáculos, desde la trágica pérdida de Cliff Burton hasta incendios en el escenario y altercados con el público.
Hoy en día, la banda continúa siendo un referente mundial del género, manteniendo una conexión única con sus seguidores. A pesar de incidentes aislados como el ocurrido en Canadá, la hermandad entre los fans del metal ha prevalecido. Si te interesa conocer más sobre la trayectoria de otras agrupaciones legendarias como Iron Maiden o seguir de cerca las noticias del mundo del rock, te invitamos a seguir visitando WikiRock para más contenido exclusivo.



















