El «Reloj del Fin del Mundo» es un símbolo conceptual creado por el Boletín de Científicos Atómicos (Bulletin of the Atomic Scientists) en 1947 para representar cuán cerca está el mundo de un «apocalipsis» global, generalmente asociado con la posibilidad de una guerra nuclear o desastres mundiales. El reloj utiliza una metáfora visual: cuanto más cerca estén las manecillas de la medianoche, más cerca estaríamos de una catástrofe global.
El reloj es una representación simbólica y no un reloj real. Su diseño muestra las manecillas que se acercan o alejan de la medianoche, que simboliza el apocalipsis. Las manecillas del reloj se mueven hacia adelante o hacia atrás en respuesta a eventos globales y amenazas que representan riesgos existenciales para la humanidad. Los riesgos pueden incluir armas nucleares, guerra, cambio climático, avances tecnológicos disruptivos, pandemias y otros factores que pueden afectar el futuro de la humanidad.
La hora en el «Reloj del Fin del Mundo» es decidida por un grupo de científicos, incluidos físicos nucleares y expertos en seguridad global, quienes evalúan la situación mundial y los riesgos existenciales. Cada vez que el reloj se ajusta, se emite una declaración explicando las razones detrás del cambio en la «hora». El propósito del reloj es aumentar la conciencia pública sobre los peligros que enfrenta el mundo y fomentar la acción para abordar estos problemas.



















