Mientras que Gary Holt se encontraba de luto en plena gira de despedida de Slayer, todo era una fiesta para decir adiós a uno de los más grandes del thrash y Tom Araya no se perdía una oportunidad para ser un troll.
Tom Araya, un troll nato
El guitarrista cuenta que todo lo había ensayado, con solo unos días de anticipación, pero cuando se dio cuenta que no habían preparado la entrada, entró en pánico.
Vio a Tom Araya por lo que le habló, pero le respondió seriamente y mirándolo a los ojos: «hermano, supuestamente ya debías haber estado en el escenario».
Phil Demmel estaba al borde de la desesperación y comenzó a correr, pero segundos después el mismo fundador de Slayer lo calmó. Le tocó en el hombro diciéndole: «solo bromeaba. Entra cuando los pentagramas se unan. Estarás bien».
El guitarrista asegura que no se acuerda mucho de dicho concierto ya que estaba concentrado en no equivocarse: «había pirotécnia, bastantes luces detrás. Solo revisaba mi monitor estando seguro de no cag*r mis partes».
La reacción de Phil Demmel al enterarse que iba ser guitarrista de Slayer por unos días
El guitarrista de Vio-Lence había dado un concierto con Machine Head en un sábado por la noche, como fue en la ciudad donde vivía, en la noche ya estaba con su familia.
Era el último con la banda que lidera Robb Flynn y su esposa Marta Peterson de Bleeding Through estaba con resaca, así que le decía que no se preocupara de las cosas de la casa.
Estaba sentado en la cama cuando vio un mensaje de celular, era Kerry King, lo quería como guitarrista de Slayer: «literalmente se me cayó el teléfono, mi esposa me preguntó qué es lo que pasaba y cuando le mostré el teléfono me dijo tienes que ir».
Así que Phil Demmel fue donde la banda thrash, una de las razones por qué toca la guitarra ya que los vio en concierto a comienzos de los 80s. Para él era raro ya que había pertenecido a Machine Head por 16 años y de un fin de semana para el otro ya estaba en otra banda, al menos temporalmente, pero solo se enfocó en sacarse 19 canciones de Slayer en pocos días.

