Han pasado más de 20 años desde Hypnotize/Mesmerize (2005), los últimos discos de estudio de System of a Down. Dos décadas en las que la banda armenia-americana se ha reunido esporádicamente para giras y conciertos benéficos, pero sin producir una sola canción nueva como grupo. En 2026, las señales son contradictorias y la esperanza de los fans oscila entre la ilusión y la resignación.
¿Por qué no hay disco nuevo?
La respuesta corta: Serj Tankian y Daron Malakian no logran ponerse de acuerdo sobre la dirección creativa. Tankian ha dicho repetidamente que quiere que SOAD explore territorios más experimentales y políticos, mientras Malakian —quien escribió la mayoría de las canciones de los últimos dos discos— prefiere un sonido más directo y accesible.
Esta tensión creativa, que en los años 90 y 2000 producía magia musical, se ha convertido en un impasse que ni el bajista Shavo Odadjian ni el baterista John Dolmayan han podido resolver.
Las señales de 2025-2026
- Gira reunión 2025: SOAD realizó una serie de conciertos sold-out en Europa y Estados Unidos que reavivaron las esperanzas.
- Declaraciones de John Dolmayan: El baterista ha sido el más vocal sobre querer grabar material nuevo, llegando a decir que «tenemos suficientes ideas para tres discos».
- Serj en redes sociales: Publicaciones crípticas sobre «nueva creatividad» que podrían o no referirse a SOAD.
- Daron en entrevistas: Mantiene que está abierto a grabar pero «solo si las condiciones son las correctas».
El impacto de SOAD: por qué importa tanto
System of a Down no fue solo una banda: fue un fenómeno cultural que llevó temas como el genocidio armenio, la crítica al militarismo estadounidense y la desigualdad social al mainstream del metal. Su influencia en la música pesada va más allá de los riffs y los cambios de tempo impredecibles:
- Toxicity vendió 12 millones de copias y puso el metal alternativo en MTV en su momento más dominante.
- «Chop Suey!» tiene más de 1.5 mil millones de reproducciones en YouTube.
- Inspiraron a una generación entera de bandas que fusionan metal con música étnica y letras políticamente cargadas.
¿Qué pasaría si lanzan nuevo disco?
Si System of a Down anunciara un nuevo álbum mañana, sería probablemente el evento musical del año en el mundo del rock. Las pre-órdenes romperían récords, las giras se agotarían en minutos y la prensa musical tendría contenido para meses.
Pero más importante aún: daría a una generación de fans la conclusión musical que llevan esperando dos décadas.
La realidad pragmática
La verdad incómoda es que SOAD funciona perfectamente como una banda de gira sin nuevo material. Sus conciertos se agotan, su merchandising se vende y su catálogo genera millones en streaming. Desde una perspectiva puramente financiera, no hay incentivo para arriesgarse con un disco nuevo que podría no cumplir las expectativas imposibles de 20 años de espera.
¿Nuevo disco de System of a Down? Ojalá. Pero si no llega, al menos tenemos cinco discos perfectos que definen una era irrepetible del metal. Y eso, en un género donde la mediocridad abunda, es más que suficiente para la inmortalidad.

