La cantautora Brennan Wedl, originaria de Nashville, publica hoy su álbum homónimo y estrena de manera simultánea el sencillo «High Priestess». El material discográfico llega acompañado por la exploración de la espiritualidad, el empoderamiento y la liberación de las expectativas ajenas.
Sobre el nuevo corte promocional, Wedl explica: “’High Priestess’ presenta la perspectiva de alguien detrás del volante durante un recorrido nocturno y sin rumbo por la ciudad”. La autora detalla que “’Salir a dar una vuelta’ suele ser un código para tratar de resolver algunos ¡PROBLEMAS! Desde la perspectiva del tarot, quien narra oculta la intuición profunda y casi sobrenatural de la carta de la Sacerdotisa bajo sus propios intereses humanos. La manera en la que negocia con el pasado refleja el Dos de Espadas y el Mago: hace cualquier cosa para ocultar una realidad que sencillamente no puede aceptar. ¿Qué te lleva a conducir por la calle donde vivías antes? La Sacerodisa no va a endulzar la verdad: es hora de seguir adelante”.
Colaboración y el sonido «grungetry»
Para la creación de este nuevo trabajo discográfico, Wedl convocó a Katie Crutchfield (Waxahatchee) y Brad Cook (Bon Iver, Hurray for the Riff Raff, Mavis Staples) para coproducir y tocar en el álbum. El proceso de grabación también contó con la participación de los instrumentistas Colin Croom, Lindsey Jordan (Snail Mail) y Matt McCaughan. Las sesiones se llevaron a cabo durante una estancia de 10 días en el estudio de Cook en Durham, Carolina del Norte, donde el grupo definió un punto medio entre el punk, el grunge y el Americana al que llaman afectuosamente «grungetry».
El álbum incluye un total de trece canciones que reflejan una antología de despertar espiritual. El listado de temas comprende «Scorpio», «I Know How This Goes», «Pretty Little Fantasy», «High Priestess», «Tasmanian Devil», «Just Another Daddy Who Did Me Wrong», «Let’s Be Models», «Airplane Movies», «I Wanna Be Your TV», «Fake Cowboy», «Two Dollar Pistol», «June Gloom» y «When The Crazy Comes Out».
Reflexionando sobre su evolución personal y artística en esta etapa, la compositora de 29 años señala: “Antes me acobardaba ante la posibilidad de que me percibieran como algo menos que un encanto”. Ante la naturaleza vergonzosa e imprudente de crecer, Wedl concluye: “El arquetipo de papá es algo que he buscado toda mi vida, pero resulta que el papá al que buscaba siempre fui yo. Sé tu propio papá”.

